.tv, toledo, castilla-la mancha, castillalamancha, webtoledo, webs de toledo, teles, ver television, televisiones castilla la mancha, televisiones autonomicas, televisiones regionales, televisiones de castilla la mancha, castilla-la mancha television, localia, clmt, teletoledo, tve1, la primera, tve2, la segunda, a3, antena 3 television, antenas 3 noticias, telemadrid, tele 5, tele cinco, canal plus, canal +, cable, plataformas digitales, via.tv, via digital, quiero, noticias tv, radio y tv, rtve

¡Recomienda esta página a tus amigos!
cortesia de miarroba.com

En Puntos de vista | Colaboraciones

redacción
webmaster

 

 

COLABORACIONES

 

 

La Foto

Alberto Campos

 

Ví una foto en un periódico. Una foto que debe obligarnos a actuar, ya que en ella se ven claramente los cimientos resquebrajados de nuestra sociedad actual. A aquéllos que la publicasteis: gracias de todo corazón. En la foto aparece un ser humano alzando los cadáveres de varios pequeños seres inocentes e indefensos a los que había asesinado cobardemente. El ser humano estaba riendo y parecía exhibir los cadáveres como un trofeo, como si estuviese orgulloso de alguna hazaña incomprensible.

Los gatos estaban vivos por una razón, aunque algunos pobres de espíritu, ignorantes y prepotentes de esta sociedad no sean capaces de entender un hecho tan simple. Los gatos son personas maravillosas llenas de inteligencia, bondad, simpatía, elegancia, fidelidad y nobleza y tanto ellos como el resto de los animales de este planeta tienen derecho a vivir la vida para la que nacieron sin ser masacrados por entes sin conciencia. Ningún ser humano puede destruir vidas cuya importancia desconoce, guiado por un sentimiento infundado de poderío que asombra y entristece a las personas que piensan.

En esa foto hay vidas inocentes injustamente truncadas por asesinos que se invistieron de un poder que nadie tiene: decidir entre la vida o la muerte de otros seres vivos.

Los gatos se han llevado consigo buenos sentimientos. La bondad que ha abandonado con ellos este tiempo está en el mundo sin esclavos de M.L. King, sin mentiras de Galileo, sin estupidez de Einstein, sin maltrato animal de Mark Twain, Charles Mayo o Gandhi, el mundo de mentes libres de Beethoven, el mundo con esperanza de Tagore. El mundo justo por el que luchan las buenas personas anónimas de todos los tiempos, especies y razas siguiendo la estela de un sueño que algún día se hará realidad.

Aquí, envenenando nuestro tiempo, han quedado los culpables de matar el latido de la primavera y quemar bondad en la hoguera de la ignorancia y la cobardía, los responsables de que la felicidad se nos escape como aire entre los dedos y de que la ciencia, la poesía y la música exhalen sus últimos suspiros al unísono de los seres inocentes asesinados. Su ignorancia y prepotencia nos están conduciendo a un mundo sin sueños, metas ni preguntas, sin bondad ni solidaridad. Culpables que sin duda encontrarán su destino algún día y serán maldecidos por la historia.

Esta foto no desaparecerá nunca de mi cerebro ni de mi corazón. Algo bueno murió innecesariamente en mí. No quiero olvidar. No quiero perdonar. Quiero que se haga justicia y espero que el juez humano condene con toda la fuerza de la ley a estos cobardes asesinos de seres indefensos, pero estoy seguro de que JUSTICIA será administrada en los más altos tribunales que son nuestro destino inexorable.

Por último, en esa foto hay una razón para luchar. Tener roto el corazón no es suficiente. Las muertes de seres indefensos no pueden ser en vano. Se lo debemos. Lucharé por el mundo en el que ellos creían, en el que todos y cada uno de los seres vivos de este planeta puedan vivir la vida para la que nacieron, donde no hay sitio para los depravados sin inteligencia ni corazón que únicamente buscan un poder que nunca conseguirán. Estoy seguro de la victoria final. Porque tenemos razón. Esta tierra es nuestro hogar y aquí no hay sitio para los que matan el latido de la primavera



TARJETA PLUS

Luís Montalvo
 

Escribo esta carta a todas las personas a las que pueda interesar para denunciar la desprotección que siento al utilizar un servicio de RENFE, concretamente la tarjeta plus la cual te piden cada vez que vas a tomar un tren junto a tu billete, alegando que es personal e intrasferible y por evitar un uso fraudulento de la misma (es decir que con la misma tarjeta plus puedan viajar varias personas a la vez, por eso lo de que es personal e intransferible, aunque no es nominativa, que alguien me lo explique).

A continuación expongo el por qué de esa desprotección:

El día 19 de noviembre adquirí una tarjeta plus de 40 viajes para el recorrido Madrid- Toledo y viceversa, por la que pagué un importe de 169 € y cuyo número de referencia es 86868228121377011, utilizándolo sólo hasta el día 26 de noviembre en viaje de ida hacia Madrid, ya que allí en la capital me robaron la tarjeta plus junto a otros documentos y efectos personales.

Puse el hecho en conocimiento de RENFE a través de uno de sus operarios para ver si podían anular esta tarjeta plus ya que tiene un número que facilitándolo te da derecho a “sacar” un billete del AVE Madrid-Toledo, y emitirme una de sustitución y restándole los viajes ya consumidos, y se me dijo que eso no era posible, que únicamente si la persona que lo robó intentaba utilizar la tarjeta plus para viajar, se la retirarían y me la devolverían a mí. Pues bien, si esto se puede hacer, por qué no anularla y devolvérmela con los viajes restantes?

Entiendo que no se trata de un título nominativo, pero sí tiene un número de referencia que RENFE tiene registrado para expedirme los viajes que yo solicite durante un plazo de 30 días naturales posteriores a su adquisición por lo que estimo que esa tarjeta robada se puede anular como tal y emitir otra nueva, eso sí, restándole los viajes ya consumidos (principio de no enriquecimiento injusto ni para RENFE, ni para mí, y digo esto porque si a mí no me emiten otra tarjeta y a la persona que la robó se la retiran si pretende utilizarla, ni la puedo utilizar yo ni la otra persona y esos viajes están pagados, ¿no habría enriquecimiento injusto por parte de RENFE?).

He leído las condiciones generales de contratación de este producto de RENFE y estoy de acuerdo en que si un usuario pierde su billete, habrá de adquirir otro pues RENFE no tiene forma de comprobar que yo compre un billete hoy para ir a Madrid, me lo roben y cuando vaya a tomar el tren diga que me lo robaron, ¿cómo lo comprobarían? ¡Menudo filón para los usuarios si eso fuera así! ¿Verdad? Pero no es el caso de la tarjeta plus, ya que sí se podría comprobar mediante su número de referencia.

Considero por tanto “leonina” esa claúsula de las condiciones generales de contratación que dice textualmente: “En caso de pérdida o extravío del título de transporte no se facilitará duplicado no justificante alguno” ¿Se aplica al título de transporte individual o por viaje, o se refiere también al producto “tarjeta plus”? Y la considero leonina porque no es un billete aislado que no tiene forma de comprobarse sino que yo compré y pagué 40 viajes de los que sólo disfruté 10 y de los que RENFE tiene constancia y puede comprobar.

Me he visto obligado a adquirir otra tarjeta plus de 35 viajes con el perjuicio económico que ello ha supuesto para mi y de lo que ni RENFE ni yo somos responsables por tratarse de un supuesto de fuerza mayor y quiero apelar al buen hacer y entender de esta compañía, RENFE, para que podamos resolver este percance de forma amistosa, de lo contrario y muy a mi pesar, tendría que recurrir a otras vías para denunciar esa claúsula a la que me he referido antes por considerarla leonina para el consumidor.

 

 ¿Quién puede ser Delegado de Sanidad?

Roberto Martín

 

Hace unas semanas encontrábamos un artículo de opinión en la revista  La Voz firmado por José María Samaniego, vicepresidente del Colegio de Médicos de Albacete, que ha generado el rechazo de las enfermeras y de casi todos los profesionales sanitarios de la región. Samaniego pretendía criticar la labor de la máxima responsable de sanidad de la provincia de Albacete por el hecho de que se trataba de una enfermera, como él dice, una ATS, ignorando que esta titulación no existe desde hace más de 30 años. Sin embargo conseguía tan sólo enumerar una ristra de descalificaciones, todas injustificadas y sin argumentación coherente ni lógica. La inquina y el resquemor que Samaniego muestra hacia nuestra compañera, a través de un discurso que ralla el machismo más rancio, refleja un sentimiento de rabia hacia el desarrollo de toda la profesión enfermera.

Desde el Consejo Autonómico de Colegios Oficiales de Enfermería de Castilla-La Mancha nos vemos obligados a explicar que el sistema sanitario existente en España es de carácter público, gratuito y universal y está considerado por los expertos internacionales el séptimo mejor del mundo en orden a su calidad y eficiencia. Se trata de un macro sistema capaz de dar asistencia en todo el país a más de 45 millones de personas y se basa, fundamenta y soporta en uno de sus ejes: los profesionales que trabajamos para él. Entre otros, somos los enfermeros y los médicos quienes, con nuestro trabajo, dedicación y calidad profesional, hemos hecho posible que en España dispongamos de un sistema sanitario moderno y eficaz, cuya infraestructura asistencial es capaz de competir en perfecta situación de igualdad con los modelos más vanguardistas del mundo.

En nuestro caso particular, los enfermeros somos la profesión sanitaria que más frecuentemente mejora su cualificación mediante formación continuada dado que continuamente se va avanzando en aspecto como nuevos planes de cuidados, aplicaciones informáticas sanitarias, nuevas técnicas de diagnóstico y tratamiento, etc. Esta formación post-grado que, a diferencia de otras profesiones sanitarias, corre prácticamente a cargo de nuestros bolsillos y, lo que es todavía peor, de nuestro tiempo de descanso. Y es que esta mejora profesional es soportada de forma prácticamente íntegra por cada enfermero, una circunstancia que es aceptada por los profesionales como una realidad más del sistema y cada uno programa su formación continuada en favor de la calidad de sus cuidados y, por tanto, en beneficio del paciente.

Este compromiso con la calidad de nuestra asistencia sanitaria, con nuestra aportación profesional al sistema y con la salud de las personas, ha sido desde los orígenes de la profesión, nuestra marca de identidad y nuestra razón de ser. Asimismo se trata de la única razón que nos ha llevado siempre a luchar por un desarrollo profesional acorde con las necesidades de los pacientes y del sistema sanitario. Desarrollo que, aunque ha sido reivindicado desde hace décadas, se ha articulado, de forma definitiva, a lo largo de los últimos cinco años.

Y es que en este último lustro, los enfermeros hemos consolidado nuestra profesión en términos, no solo universitarios, sino también mediante la ordenación profesional recogida en la ley, con definición, plena autonomía, responsabilidades, cuerpo de doctrina y funciones propias. La enfermería es, hoy en día, por ley, una profesión sanitaria facultativa, sin subordinación alguna, que valora y evalúa científicamente, basando las intervenciones en principios científicos, humanísticos y éticos y obteniendo los resultados mediante la evidencia científica, auxiliándose de medios y recursos clínicos y tecnológicos adecuados. Se trata, pues, de una profesión que ha superado su primera etapa marcada por la subordinación y el servicio a otra profesión para poner su centro de gravedad en la autonomía y el servicio a la sociedad. No en vano la sanidad, y con ella todos los profesionales que la hacemos posible, debe girar siempre alrededor del que es su eje principal: el ciudadano.

Es esta tendencia mundial a condicionar todo posible cambio o desarrollo de la sanidad en torno a los beneficios que van a reportar al paciente, la que ha catapultado a la profesión enfermera hasta el desarrollo profesional conseguido hasta el momento. Dicho desarrollo va a verse completado con la conversión de los estudios universitarios en una licenciatura (grado) de cuatro años y el desarrollo de siete especialidades de enfermería que completarán la formación del profesional hasta los seis años de desarrollo profesional y otros tantos de desarrollo académico con la realización del master universitario y el doctorado.

Esta evolución de la enfermería española hacia una profesión autónoma, con plena responsabilidad y autonomía sobre sus actos y competencias, y pleno desarrollo profesional y académico, no termina de ser aceptada por una minoría que representa los estamentos más retrógrados y conservadores de esta profesión hermana. Afortunadamente se trata de un grupo reducidísimo de profesionales, casi todos ellos ajenos al mundo asistencial donde la tónica general son los equipos multidisciplinares de profesionales que trabajan en equipo a favor de la excelencia de los cuidados prestados a los pacientes.

José María Samaniego debe acostumbrarse a que la sanidad moderna gire en torno al paciente y no alrededor de profesión alguna, y esto supone dejar al margen sus ideales basados en el corporativismo y en conceptos trasnochados y caciquistas de la sanidad. Le guste o no debe de ir acostumbrándose a que las enfermeras sean sus jefas y gestionen la sanidad que él tanto descuida con comentarios tan arcaicos y machistas como los que se ha atrevido a publicar. No en vano las enfermeras son profesionales autónomos con plena autonomía profesional y una fe sólida en la excelencia profesional, excelencia que consiguen mediante la inversión de su tiempo y su dinero en formación continuada a lo largo de sus vidas, una formación que les dará acceso a las máximas responsabilidades de la gestión sanitaria. La realidad pasa porque la combinación entre el convencimiento enfermero con la necesidad de invertir en excelencia profesional, y la legislación vigente que le dota de autonomía y pleno desarrollo profesional y académico, va a multiplicar la llegada de las enfermeras a los puestos de alta responsabilidad en la gestión de equipos multidisciplinares de profesionales sanitarios. Una realidad ya vigente en casos como el de Mª Ángeles López Fuster, cuya gestión supera la de muchos otros gestores con diferente titulación universitaria. Por mucho que le pese a Samaniego, la enfermería está ocupando en la sociedad y en la gestión sanitaria el papel que le corresponde, y este es un hecho factible al que tan sólo podrá oponerse mediante argumentos incoherentes y machistas como los que ha vertido en La Voz. Argumentos e ideales que más que beneficiarle le perjudican ya que le desacreditan como persona cualificada para realizar una valoración constructiva de la sanidad castellano-manchega

 

Sobre el cambio de nombre de la EMVB

Justo López

 

He leído en la prensa que la nueva empresa "municipal" de Vega Baja podría llamarse "Toletum Visigodo". Entiendo que esto debería denominarse como mucho ocurrencia trasnochada y no debe tener base ni debate mínimo suficiente.

A mi me gustaría proponer como nombre "Empresa Municipal de Gestión del Toledo Histórico", para lo cual el primer paso sería también recuperar las acciones de capital privado, pudiendo corregir en cierta medida con el nombre el "error histórico" cometido con premeditación jurídica por Agustín Conde y sentenciado por José Manuel Molina en la denominación del Plan Especial del Casco Histórico y con ello la fulminación de múltiples cigarrales y zonas protegidas de Toledo, ya que como todos deberían saber este plan dimanaba del tratado firmado en 1986 por el Estado y UNESCO para declarar a Toledo ciudad del Patrimonio Mundial. No cometamos más errores de concepto y apostemos por nuestros auténticos valores. No comencemos a hablar del futuro creando incoherencias con nuestro pasado y no obviemos a nuestros ancestros que han hecho posible que seamos lo que somos.

Si Vega Baja era un nombre aceptable en lo físico y por su relación con el padre Tajo, ahora cuando sabemos que esta zona de la ciudad entierra restos romanos, romano-tardíos, visigodos, pre-emirales e islámicos en general y que con Vega Baja se construyó la ciudad sobre las colinas, no podemos limitar el nombre de lo que allí hagamos a un concepto pseudo-cristiano, cuando será el único lugar en el mundo (BIC, parque arqueológico o como queramos llamarlo), desde el que con una sola mirada podamos contemplar restos visibles de toda la historia de la humanidad.

Puesto que suponemos que el Centro de Interpretación de la Cultura Visigoda debería ser cuando menos ambicioso y volviendo a los compromisos de 1986, "no se deben construir instalaciones hoteleras, industriales o residenciales" y la única forma "no disonante" con el paisaje de este cono visual sería un edificio singular, al estilo de los de Santiago Calatrava y opuesto a los cubos de Moneo, recomendaría un concurso internacional de arquitectura con el precepto de dejar huella en el siglo XXI y acompasar a la historia respetando el pasado que esconde el suelo y que pueda ser en si mismo un atractivo futuro de la ciudad de Toledo. De esta forma nadie podría decir que los que queremos conservar la historia nos oponemos al presente y que somos enemigos de la arquitectura y de las artes. Un edificio singular también puede ser por si mismo un atractivo turístico, como la Ciudad de las Artes (Valencia) o el Guggenheim (Bilbao). Lo menos que podemos esperar es que en el jurado de este concurso intervengan políticos, técnicos, artistas y ciudadanos, que puedan aportar criterio para que sea "semilla" y referencia.

Volviendo con el nombrecito aportado por Emiliano García-Page para la nueva empresa de gestión o mejunge instucional, "Toletum visigodo", no lo considero aceptable ni representativo para una entidad con tanto recorrido futuro, menos sin saber si se limitará al espacio Vega Baja o si volverá a jugar con el urbanismo para ventilar asuntos monetarios.