TORNERIAS
JESÚS FUENTES LÁZARO GROTESCO Si hacemos casos a los comentarios, dichos en privado, lo que no quita para definir la catadura de los personajes, parece que hubiera más hijos de puta entre los piadosos creyentes que entre los renuentes laicos. Eso, al menos, es lo que puede deducirse de conversaciones en confianza o confesiones sinceras, sorprendidas unas ahora y otras hace tiempo, de notables devotos. No obstante, al ser pillados en el desliz, se apresuran a pedir perdón o inician una peregrinación por el Camino de Santiago, aunque este empiece en Toledo o en Madrid. Nada mejor que ese recorrido, pues al traspasar el Pórtico de la Gloria los pecados son perdonados, amén de olvidados los hijoputas desbancados, los adversarios suprimidos, los compañeros eliminados. Y para redondear, un surtido de indulgencias – cheques con los que blanquear cuantas putadas se hayan hecho – y vuelta a empezar. Y es que este mundo es un espacio en el que proliferan los hijoputas. ¿Grotesco, no? ¿Cómo llamar al espectáculo de la Sra. Cospedal, votando unos días después en el Parlamento Regional contra unas palabras textuales suyas, pronunciadas unos días antes, sobre la instalación de un cementerio nuclear en Castilla –la Mancha? Nunca, nunca ha habido una oposición tan nefasta en esta Región. Incluso cuando estaban los líderes locales, esos que sistemáticamente son desplazados por la dirección nacional del PP para colocar gente con la que no saben qué hacer o del aparato de Génova. Estamos asistiendo a uno de esos periodos miserables que quieren hacernos creer que en política vale todo, incluido lo peor del ser humano. Grotesco, todo. Como se está comprobando a la Sra. Cospedal estos territorios le importan tres cominos, por supuesto, estando en la oposición. Lugares así solamente tienen interés si se dispone del poder. Intenta, por eso, desde la dirección que la impuso, conquistar una posición que no se gana defendiendo a la Región. Claro, que no sabe hacerlo. De lo contrario, no hubiera ocurrido el grotesco espectáculo del Parlamento Regional o no estaría sucediendo el no menos grotesco bloqueo de la reforma del Estatuto, que no le viene bien ni a Camps ni a Valcárcel. |
LA DIFÍCIL VIDA POLÍTICA DE DOLORES COSPEDAL La vida, por lo general, no es fácil y menos en política. ¡Que me lo pregunten a mí! Dolores Cospedal está teniendo una vida política difícil por querer estar en Madrid y desde allí mandar en Castilla-la Mancha. Este no es que sea un territorio especialmente convulso – diría lo contrario –aunque de tarde en tarde se rebrinque. En las escasas ocasiones en las que eso ocurre, se desprende de la boina, la tira hacia arriba, lanza una imprecación al cielo y planta cara a lo que venga. Esto lo ignoraba Dolores Cospedal. Había oído, y se lo había creído, que en estos lugares la persistencia del modelo caciquil facilitaba estar en Madrid y pasarse de vez en cuando a dar una vuelta por el huerto. Algún profesional hay que sólo aparece durante las campañas. A otros se les oye raramente. No obstante resulta que lo que se creía de una manera es de otra. Que tan pronto como surge algún asunto complejo o se está muy cerca o el personal tiene tendencia a comportarse como el alcalde de Yebra, el de Villar de Cañas o el de Villar del Pozo, todos del PP. Es decir, hacen caso a su instinto. ¿O la decisión que han adoptado respecto al cementerio nuclear es una consecuencia de la postura permanentemente ambigua de la Sra. Cospedal? Es que hay líderes y lideresas con quienes resulta muy complicado saber si corresponde subir o conviene bajar. Esta es una mujer profusamente dual. Claro, que para disfrazar tanta indefinición, la señora prefiere el autoritarismo a la autoridad. Y así le van las cosas. Tan pronto como se descuida, la desautorizan los compañeros del partido. Si emplea mano dura, las sanciones se quedan en nada, ahí están Cobo y Costa. Sí se opone al almacén nuclear, salen en su partido diciendo que nones (la última es que en Guadalajara, no y en Cuenca, si. ¡Uff, qué embrollo!). Y sí del agua del Tajo se trata, están Aguirre, Camps y Valcárcel. Ante tal papelón, a la jefa de la oposición en Castilla- la Mancha más le convendría quedarse en Madrid, donde hay otras oportunidades para una persona como ella y olvidarse de Castilla-la Mancha, que es una Región tranquila si no le tocan en exceso las contradicciones….. nucleares. |
MRS. ROBINSON Aunque racana, la vida en ocasiones nos proporciona algún acontecimiento apasionante. No ha sido un cotilleo más. Ni tampoco un asunto del corazón de los habituales. Ha sucedido en Irlanda del Norte. Un país en el que la política es como una extensión de la religión. Mrs Robinson ha pretendido conciliar la política, el poder, la corrupción, la intransigencia religiosa, la fascinación de la mujer madura y el sexo. ¿Pueden juntarse ingredientes más sugestivos? Para los adscritos a una determinada generación, en el recuerdo permanece la película El Graduado y la melodía de Simón y Garfunkel que la sintetiza. En ella, Anne Bancrof, una madura ama de casa norteamericana, seduce a un jovencísimo Dustin Hoffman. ¿Quienes de la época, seguramente también de esta, no ha tenido sueños como el de la película? Ahora la realidad nos devuelve la copia de aquella ficción, con elementos añadidos. Entre otros que el marido era – ha dimitido por seis semanas, al parecer por el abuso de poder de su mujer – el Primer Ministro. Que la mujer madura era diputada y concejala. Que además de seducir a un joven, pidió 55.000 libras a empresarios para que el amante abriera un café cerca del río. Que anteriormente había mantenido relaciones con el padre, carnicero de un barrio de Belfast. Que abominaba de los homosexuales, criticó severamente a Hillary Clinton por perdonar las infidelidades del esposo y dejó de beber una copita de vino al día para no dar mal ejemplo. Sensacional, ¿no? Estas cosas que pasan cuando se mezcla la política con la religión. Lo que les puede ocurrir a los que combinan el poder con la economía; quienes se muestran intransigentes con las debilidades, carnales o no, de los demás; los que centran sus actuación pública y medro personal en la aplicación en la tierra de las leyes que, ellos entienden, de Dios. Por eso el “affaire” de Mrs Robinson no es un tema frívolo, ni siquiera un suceso morboso. Es un ejemplo de cómo se manifiesta la moral cuando no impide emplear el poder para uso particular; servirse de las creencias para ocultar ambiciones; no tolerar los pecados ajenos y ser condescendientes con los propios. Claro que, tras reconocerse pecador contumaz, se dispone de un pasaporte para el cielo. |
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