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En Puntos de vista |Nicodemus hoy |
redacción | ||||||||
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LXVI |
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Esta vez se dirá que soy el que soy. Ya no dudarán de mi majestad infinita.
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Descenderé de una nube ante la gente quien quiera verme me verá.
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Mis profetas anunciarán mi llegada, no temáis vengo a salvar no a destruir ¡Quien quiera salvarse, se salvará!
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Zoeltebec se llevará a los suyos a las tinieblas eternas. Allí se quedarán.
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LXXI |
LXXII |
LXXIII |
El que abandona a Zoeltebec se acerca a mi. Él se salvará y vendrá conmigo a la luz eterna.
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La luz del mal es tenebrosa, es el reino de Zoeltebec. Allí los malvados morarán con sus tinieblas inmortales. Nada los apartará de su daño.
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No es tiempo de hablar, sino de escuchar. Sólo la voluntad del bien se acercará a mi. Su voluntad les salvará.
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Lo que se anuncia ocurrirá. Nada podrá detenerlo. La voluntad de mi Padre se habrá cumplido.
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LXXIV |
LXXV |
LXXVI |
LXXVII |
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No hagas inventario de tu vida, otro lo hará por ti lo bueno pesará más que el mal e inclinará la balanza hacia mi.
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Llama de luz no oses apagarte de mis ojos antes de contemplar la dicha del bien
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Los avanzado retrocederá, nada de lo que se inicia sin mi llegará a su final. Es vano el trabajo del impuro
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Las colas de fuego de los caballos morderán el polvo de la noche eterna. Sólo queda arrepentirse y creer en mi.
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LXXVIII |
LXXIX |
LXXX |
LXXXI |
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Volved hijos de Jehová no temáis a los enemigos, ellos retrocederán ante el resplandor de mi luz
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Las roncas voces del destierro llegarán a mi ya no es tiempo sólo queda la fe
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Los hijos buscarán a sus padres y ellos a sus hijos nadie se verá aunque estén cerca la noche les cerrará los ojos como cerrará el corazón de los no creyentes
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Padre apiádate de los pobres hombres ellos son tan débiles como inconstantes y lo que hoy aman mañana detestan
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LXXXII |
LXXXIII |
LXXXIV |
LXXXV |
Los caminos de fuego no son para seguirlos sino para alejarse de ellos. Lo que te queda dedícalo a salvarte.
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Lo perdido no es nada ante lo que te espera al lado mío y de mi Padre. Aún es tiempo de creer.
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Mis profetas y mensajeros extenderán mi nueva. Mi llegada será esperada por mis fieles ellos se salvarán
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Los incrédulos morderán la serpiente de su desidia. Su desconfianza será su perdición.
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LXXXVI |
LXXXVII |
LXXXVIII |
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Las rocas se fundirán los ríos se secarán la tierra se abrirá y de ella brotará fuego. Sólo queda salvarse para los que crean en mi.
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Los hijos de Zoeltebec se irán con él para siempre Su voz es fuerte y su atracción es como la serpiente hacia el pajarillo.
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No importa lo impuro que seas, cree en mi y mi Padre y te salvaré.
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Lo que no dejes, te abandonará. El tiempo se agota. Sé niño
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XC |
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No temas la muerte, sino lo que hay detrás de ella. O Salvación o perdición: tú eliges.
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Sólo hay un mensaje: salvarse a mi lado o perderse para siempre con el Rey de las tinieblas: elige
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El Espíritu del Bien es el Espíritu Santo, el del mal es Zoeltebec. Implora al primero y te guiará y aléjate del mal o te perderás.
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Zoeltebec es el Espíritu del Mal. Él se apodera de los que quiere conseguir y los pierde para siempre. Sólo con la intersección del Espíritu del Bien se puede salir de su abrazo infame
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XCIV |
XCV |
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XCVII |
| Ningún espíritu es más poderoso que Zoeltebec excepto el Espíritu del Bien. Él ayudará a los necesitados de Bien que deseen salir de las garras infamantes del Mal.
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Lo que hay está impregnado del Espíritu del Bien o del mal. Sólo al hombre toca elegir su camino.
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Señor ayúdame a librarme de Zoeltebec. Esta imploración basta para alejarlo de nosotros y que el Espíritu del Bien entre en los necesitados.
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Hagas lo que hagas digas lo que digas pienses lo que pienses, yo te hablaré y te escucharé.
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XCVIII |
XCIX |
C |
CI |
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Cinco señales anunciarán mi llegada, los profetas las nombrarán una a una quien quiera saberlo, lo sabrá. |
Muchas mentiras habrán de enmendarse los que persistan serán llamados los hijos del engaño ellos no sabrán de mi y vivirán en la neblina eterna
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Mi creación se vendrá conmigo a donde no hay frío ni calor hambre ni sed, donde todo es armonía y presencia del Infinito
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La Verdad reinará los que la rechacen no vivirán. No hay vida sin verdad sólo sueño y desconfianza: Quién quiera saber sabrá
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CII |
CIII |
CIV |
CV |
La voz del mundo rebota en las entrañas de la bestia. Ellos han elegido su perdición eterna nada los salvará.
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Sacad los cuchillos de los ojos ya no os pertenecen los huesos y la carne volverán a unirse para siempre con las almas perdidas.
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La materia recobra su forma primitiva aunque ya nada existirá como era. Muchos faltarán al festín eterno. Mi Padre no los invitó a su mesa.
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En el pozo de las culebras sólo hay reptiles y desdichados que fueron a beber donde no debían. Sus gritos de dolor no son oídos.
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CVI |
CVII |
CVIII |
CIX |
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Los adoradores de huesos dejarán sus prácticas nauseabundas ¡No hay huesos sólo aire entre sus poros inmundos! Haz de adorar el Alma Infinita de mi Padre.
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No hay Espíritu de la Indiferencia sólo del Bien y del Mal. Lo que no ocupa uno lo llena otro.
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Los cavadores de tumbas no darán abasto, los cuerpos serán abandonados donde caigan ya no cabe huir, sino esperar el momento final.
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Getsemaní, Getsemaní bella entre las bellas. Tú también caerás y tu cuerpo será devorado por insectos repugnantes.
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CX |
CXI |
CXII |
CXIII |
Quien huya de la verdad, tropezará con ella y el que la busque la encontrará. Su fuerza es indestructible.
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Soplos de aire fresco son las vidas cortas. Sus espíritus han sido rescatados de sus cuerpos por mi Padre. Ellos están con Él.
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Ríos de agua fresca corren por la piel del mundo. Sus aguas llevan mis aguas y de quien ellas bebe jamás tendrá sed.
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El que bebe de mi agua no querrá beber de otras y sólo mi agua le saciará.
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CXV |
CXVI |
CXVII |
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Los que escuchan en silencio la voz de su corazón oirán a mi Padre quien quiere oír oirá y quien cierre su corazón ni se oirá él ni a mi Padre.
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Si no oyes la voz de los necesitados dentro de ti estás sordo al hombre hay que oírlo.
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Ríos de furia corren destemplados. Sus aguas no riegan campos ni alivian la sed sino que destruyen a su paso cosechas y hombres. Aléjate de sus aguas y busca la paz.
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Quien no crea en mi no es por ignorancia sino por desconfianza y maldad. Él Espíritu del Mal se apodera de su entendimiento y ciega los ojos a la razón.
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CXVIII |
CXIX |
CXX |
CXXI |
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Nubes malolientes cubren la tierra su olor es más mortífero que nauseabundo. Por donde pasa la vida se retirará. Ni planta ni animal ni hombre podrá soportar su venenosa sustancia.
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El símbolo de la mujer. El espejo en el que mirarse ya no será María, mi madre sino Jezabel y sus hijas del Averno. Ellas arrastrará a muchos a las tinieblas.
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Los lugares sagrados serán destruidos o se rendirá culto en ellos a Satán. Quien se rinde a sus halagos perecerá.
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El espíritu del Mal se adueñará de la tierra y mis seguidores y profetas serán perseguidos. Los que resistan su maligno influjo serán salvos.
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